
Publicado Agosto 2026
La sandía : la estrella de las ensaladas del verano
La sandía es una referencia de fruto de verano, refrescante y dulce. Aunque hace un postre perfecto, para el mes de agosto, te la proponemos como la base de tus ensaladas. No solo la pulpa puede ser usada cruda o cocida, sino que las semillas y la piel también pueden realzar el sabor de tus platos. Aquí están las diferentes recetas que puedes hacer para combinar los ingredientes y crear ensaladas según tu inspiración.
El mejor amigo de la sandía : la feta
Una de las recetas más fáciles e ideales para dejar boquiabiertos a todos con el primer plato, es la combinación de la feta con la sandía. Una combinación que se puede completar con otras verduras frescas.
Receta :
Para 4 personas
Tiempo de preparación: 10 minutos
Nivel de dificultad: Muy fácil
Ingredientes :
- 400 g de sandía en cubos
- Medio pepino en cubos
- 150g de queso feta desmenuzado.
- media cebolla o una entera morada en rodajas finas (opcional).
- Unas hojas de menta fresca picadas
- Vinagreta: 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de vinagre balsámico, medio cucharada de miel, el jugo de un limón, sal y pimienta.
Preparación:
Combina el conjunto de ingredientes en un recipiente, reservando el aliño. Para una frescura óptima, deja enfriar la mezcla durante media hora. Incorpora la salsa únicamente al momento de consumir, asegurando así que el plato mantenga su consistencia firme y deliciosa.
Las deliciosas variaciones :
- Para un plato más afrutado : Quita las cebollas, la miel, y pon 100g de arándanos, y si te gusta unas hojas de albahaca
- Para un plato lleno de buenos nutrientes : Quita la miel y el pepino, para poner 2 cucharadas de semillas de girasol, calabaza o sésamo, unas ramitas de tomillo fresco, 50 g de grosellas rojas y un puñado de espinacas tiernas
- Para un plato más suave : Quita la miel y la menta y añade un diente de ajo finamente picado, 1 melón y dos aguacates cortados en cubos, unas hojas de perejil y albahaca, y 3 tomates picados
- Otros ingredientes que combinan bien con la sandía : pimientos, granada, burrata, rúcula, jamón ahumado, salsas de yogur, pimiento de Espelette, jengibre, zumaque, cardamomo… ¡deja volar tu creatividad!
¡Prepara tus sartenes y parrillas!
¡Si la sandía es muy buena cruda, si quieres un poco de originalidad, cocinarla es la solución! permite descubrir nuevos sabores, y con las especias, las variaciones son infinitas. Aquí tienes un ejemplo, a adaptar según tus gustos.
Receta :
Para 4 personas
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Nivel de dificultad: Fácil
Ingredientes :
- media sandía
- 1 pepino
- 125 g de aceitunas Kalamata
- 300 g de queso feta
- 50 ml de miel líquida
- 50 ml de aceite de oliva
- 2 cucharadas de vinagre balsámico
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal
- Pimienta
Preparación:
Pela y corta la sandía en rodajas, pásala por una sartén o a la parrilla con un poco de aceite de oliva y sal, y resérvala.
Quita las semillas del pepino, córtalo en cubos y, desmenuza la feta en un bol.
Mezcla el aceite, el vinagre, la sal y la pimienta en un bol pequeño.
Dispone la sandía, el pepino, las aceitunas y la feta sobre un plato bonito. Espolvorea con un poco de orégano y riega con la salsa. Por último, agrega un chorrito de miel.
Este plato es una posibilidad, pero con las opciones que te he dado antes, puedes hacer millones de variaciones. ¿Sabes que existen recetas usando la sandía cocinada como una alternativa al atún?
¡Espera! ¡no guardes la sartén todavía! Hemos cocinado la pulpa de la sandía, pero ahora es el turno de sus semillas. ¿Sabes que puedes usarlas para dar un toque crujiente a tus ensaladas? y además tienen numerosos nutrientes que son geniales para tu salud (eso funciona también con las del melón). Para transformarlas en un condimento para tus ensaladas o en un aperitivo muy original, es muy simple: lávalas con agua y escurrirlas. Y aquí empiezan los asuntos serios: tuesta las semillas en una sartén o en el horno (una decena de minutos a 180 grados). Ten cuidado, remueve con frecuencia para que no se quemen, hasta que estén doradas. Para comprobar si está listo, suéltalo. Solo queda sazonarlo con lo que quieras. Puedes poner aceite de oliva, pimentón, salsa de soja, sal, pimienta, ras el hanout, curry, mezcla mexicana… Su variante dulce existe también, con miel o azúcar y canela… Puedes ponerlas en tus platos o en la mesa como aperitivo.
Lo mejor para el final: la piel de la sandía
Ya casi lo tenemos: hemos cocinado la pulpa y las semillas, y ahora vamos a usar la cáscara de la sandía para darle un toque especial a esta ensalada y cocinar sin desperdiciar nada. ¡Ojo! Consume preferiblemente la piel de sandías bio, para evitar químicos. Lo más fácil para consumir la piel, que no sería muy buena cruda, es transformarla en pickles.
Receta :
Tiempo de preparación: 20 minutos y 24 horas de descanso
Nivel de dificultad: fácil
Ingredientes :
- La piel y la parte blanca de una sandía
- 30 g de vinagre de sidra
- 4 cucharadas de azúcar
- Especias que te gustan (canela,clavo…)
Preparación:
Pela el verde de la sandía con un pelador y corta en cubos el blanco.
Lleva a ebullición el vinagre, el azúcar y las especias, luego agrega las cáscaras de sandía. Deja cocinar durante 3 minutos.
Coloca la mezcla en un frasco limpio y refrigera con la tapa cerrada durante 24 horas.
Puedes añadir los pepinillos a tus ensaladas para darles un toque ácido, o usarlos como aperitivo.
Pero esa no es la única opción: también puedes preparar confitura con la cáscara o saltearla como si fuera una verdura. La sandía es una fruta increíblemente versátil que ofrece un sinfín de posibilidades. Al aprovecharla por completo, tanto en preparaciones dulces como saladas, confirma que es, sin duda, la auténtica estrella del verano.
Escrito por Emilia Aguirre
Emilia Aguirre es nuestra especialista en sensibilización y defensa — lo que significa que se pasa el día haciendo las preguntas incómodas sobre cómo se cultiva, se etiqueta, se vende y qué precio se le pone a nuestra comida. Presenta What The Field?!, un podcast lleno de historias a pie de campo, investigaciones de impacto y conversaciones con quienes están definiendo el futuro de la alimentación (quieran o no).





